AgendaTlaxcala

Sin ventas, vendedores de quesadillas de Nopalucan tienen que regresar a mercados para no perder puestos

Los comerciantes de este municipio dejaron de vender casi 3 meses por el cierre de mercados en entidades vecinas
Martes 06:46 am, 07 Jul 2020.
Andrea Salvador
agendatlaxcala
3927 lecturas | 0 comentarios
Sin ventas, vendedores de quesadillas de Nopalucan tienen que regresar a mercados para no perder puestos

Con el cierre de los mercados, la venta de quesadillas por parte de pobladores de Nopalucan que tienen en esta actividad su principal fuente de ingresos, detuvieron su actividad hasta tres meses y apenas hace dos semanas comenzaron a retomar su actividad, pero más que ganancias hoy se enfrentan a las pérdidas y la zozobra.

La pandemia de Covid-19, ha afectado al comercio, en todos los ámbitos, esto incluye al sector alimenticio, entre ellos se encuentran quienes se dedican al comercio de las quesadillas, que son en la gran mayoría originarios del municipio de Nopalucan, esta actividad da nombre a su feria que este año parece imposible.

Muchos de quienes se dedican a vender quesadillas, llevan de dos a tres meses sin poder presentarse en sus puestos, debido al cierre de las plazas y mercados en diferentes lugares de los estados vecinos, como Puebla, Estado de México y la Ciudad de México, lugares adonde se dirigen a comercializar su producto.

Y es que en Nopalucan, la gran mayoría de la gente se dedica a la elaboración y venta de quesadillas, en algunas ocasiones familias enteras contribuyen para llevar a cabo esta práctica, algunos matrimonios junto con sus hijos van a vender a las plazas, trasladándose a otros estados, esta actividad es prácticamente la base de su economía.

Tanta es la actividad de venta en mercados foráneos que ahora existen particulares que ofrecen el viaje redondo a quienes se dedican a la venta de quesadillas, transportando a varias personas en un día, con el compromiso de devolverlas a sus hogares, al término de la jornada.

Por lo que el cierre de los mercados en los diferentes estados golpeó duramente a la población de este pequeño municipio, ya que han dejado de percibir las ganancias no sólo del comercio de las quesadillas, sino tambien de quienes les prestan el servicio de transporte.

El señor Honorio Nophal, llevaba ya dos meses sin ir a vender, ya que él y su esposa se trasladaban cada sábado al Estado de México para colocar su puesto en Ejército de Oriente, mientras que los días domingo se ubicaban en la Ciudad de México.

Pero una vez que se declaró el distanciamiento social como medida para mitigar los contagios de Covid-19 y se comenzaron a clausurar las plazas y tianguis, él al igual que muchos de los pobladores de Nopalucan, perdieron sus ingresos.

Hace apenas dos semanas que comenzaron a ir al Estado de México a vender, pero las ventas han bajado tanto, que en una comparación, antes de la emergencia sanitaria llevaban un bote de masa de aproximadamente 20 litros, ahora llevan si acaso la mitad y todavía les sobra, apuntó don Honorio.

No obstante, recalca que tienen que ir a vender aunque no traigan ganancias, porque sino se presentan en su puesto corren el riesgo de que se los quiten,  por ello se ven obligados a acudir.

En medio de la pandemia la venta de quesadillas por el momento, más que un ingreso es una inversión forzosa, para no perder el puesto que les habían asignado.

Todo cambia en medio de la pandemia

La señora Gloria Muñoz, nos comenta que en efecto las ventas han caído poco más del 50 por ciento, lo cual les deja poca ganancia tomando en cuenta que deben pagar el pasaje, así como la renta de piso que les cobran los delegados, que normalmente son 30 pesos, pero que en su caso ha llegado a sufrir abusos, pues por asignarle un lugar le han cobrado hasta 200 pesos.

Y es que comenta que originalmente los puestos se colocaban en tres hileras, en el tianguis donde vende los domingos, pero que ahora solo hacen dos hileras para mantener la sana distancia, dejando hasta 10 metros de espacio entre los puestos, provocando  el reacomodo de los mismos, derivando en la incertidumbre del espacio que les corresponde tener para su puesto, lo cual aprovechan algunos delegados.

Comenta que los puestos que se han permitido instalar son de abarrotes y alimentos, pues quienes venden ropa o zapatos, hasta el momento, no se han presentado, pues no se les ha permitido, al ser productos no esenciales.

Asimismo, relata que las medidas sanitarias que se toman, en el caso de quienes venden comida, son el uso de cubrebocas, gel antibacterial, además de la prohibición de que sus clientes coman en el puesto, por lo que sólo pueden vender comida para llevar, lo cual es otra de las razones que afecta sus ventas, pues cuando los clientes se sientan a comer, suelen pedir más, que cuando sólo se les despachan quesadillas para llevar.

Te podría interesar...

0 comentarios


Publica tu comentario

Puedes publicar comentarios aún sin registrarte.
Nombre

e-mail, NO será publicado.

Sexo

Comentario * 200 caracteres


Podcast