El INAH no precisó porcentaje de avances
La reparación de los daños, provocados por el sismo de 2017 en la parroquia de San José, concluirán en noviembre próximo, aseguró el delegado estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Centro Tlaxcala, José Vicente de la Rosa Herrera, pero no precisó el porcentaje de avance de los mismos.
Explicó que en julio terminarán los trabajos de reparación del ex convento de San Francisco en Tepeyanco, pues “en este caso la labor de los especialistas responsables está mucho más avanzada”.
Indicó que en la parroquia de San José ya está en marcha la segunda etapa de intervención, y aclaró que los avances serán paulatinos de acuerdo con el ritmo de trabajo que llevan los especialistas restauradores y los albañiles, “pero directamente se pueden ver (las obras) in situ, sin problema”.
Reiteró que el contrato para la reparación de este inmueble es de nueve meses y “estamos calculando de manera moderada que estaremos concluyendo los trabajos el 30 de noviembre (de 2020) San José. En Tepeyanco vamos mucho más avanzados, calculamos que fuera en julio de este año”.
En el caso de la basílica y la iglesia de San Felipe Apostol las obras de la segunda etapa iniciarán el 3 y 17 de marzo próximo, respectivamente.
El presupuesto total para la reparación de 134 inmuebles afectados por el sismo de hace tres años es de 179 millones de pesos, de los cuales 45 millones de pesos se utilizaron en la primera etapa para pagar seguros de los inmuebles y bienes muebles, citó De la Rosa Herrera.
Cuestionado sobre la solicitud del Congreso local para que el INAH presente un informe de los avances de las obras de reparación en los inmuebles religiosos afectados por el sismo de 2017, entre ellas la parroquia de San José, el funcionario federal refirió que ya sostuvo una reunión con el presidente de la mesa directiva del Congreso local, Milton López Avendaño, en la cual le proporcionó “información precisa” sobre el tema.
Detalló que las acciones que se realizaron, en una primera etapa, fueron para estabilizar, limpiar y embalar las piezas de arte sacro resguardados en esos templos y adelantó que la segunda etapa será para desembalado y restauración.