Advirtió que distancian a las personas y generan juicios que dañan las relaciones humanas

Más allá de la abstinencia de alimentos, el obispo de la diócesis de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, convocó este miércoles a los fieles católicos a practicar durante la Cuaresma un ayuno de palabras ofensivas, aquellas que, advirtió, distancian a las personas y generan juicios que dañan las relaciones humanas.
El llamado lo realizó durante la misa de imposición de ceniza en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, ceremonia con la que la Iglesia Católica da inicio formalmente al periodo litúrgico de cuarenta días previos a la Semana Santa.
El prelado señaló que con demasiada frecuencia las palabras se convierten en instrumentos de división, por lo que instó a la feligresía a hacer una pausa, revisar su forma de relacionarse con los demás y emprender procesos de conversión que se traduzcan en un cambio genuino de actitudes.
Salcedo Aquino enfatizó que este tiempo propicio que ofrece la Iglesia no es solo de penitencia exterior, sino de una reflexión profunda sobre el vínculo con Dios y con la comunidad, atendiendo los gritos y voces de quienes más lo necesitan.