La Oficina para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) ha enfrentado escándalos de corrupción

La Oficina para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) ha enfrentado escándalos de corrupción y complicidad con el narcotráfico desde sus propias filas, revelaron documentos obtenidos en 2024 por The Associated Press, que mostraron una corrupción estructural entre los agentes de la DEA en países donde la agencia tiene presencia.
En julio de 2024, miles de documentos secretos de las fuerzas del orden analizados por Ap ofrecieron una visión inédita de una cultura de corrupción entre los funcionarios, quienes transformaron las turbias operaciones de lavado de dinero de la agencia en una búsqueda mundial de lujos, consumo excesivo de alcohol y sexo ilícito.
Entre los casos más mediáticos que ayudaron al registro de esta estructura corrupta se encuentra el del agente José Irizarry, condenado a 12 años de cárcel tras confesar a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en 2020, que trabajó con cárteles colombianos para lavar dinero y robó millones en bienes confiscados y de pagos a informantes que usó para una vida internacional de fiestas, cenas lujosas y trabajadoras sexuales.