Esto para contar con un registro que evite que personas ajenas a la comunidad ocupen espacios ganados por acciones afirmativas

Ante diversos inquietudes para construir un padrón que permita identificar a las personas de la comunidad LGBTIQ+ que ocupan cargos públicos o que fueron postuladas por cuotas de representación, la titular de la Secretaría de Cultura, Ana Karen Villeda, calificó la propuesta como una excelente iniciativa y se comprometió a trabajar en ella desde su dependencia, toda vez que la petición surgió en el contexto de las elecciones del próximo año, con el argumento de que ha habido casos de autoridades legislativas y municipales que llegaron impulsadas por estas comunidades y después negaron pertenecer a ellas.
La funcionaria reconoció la utilidad del dato, pero introdujo un enfoque central: la visibilidad no puede ser una exigencia universal porque, para muchas personas, "salir del clóset" todavía significa exponerse a situaciones de violencia.
Sin embargo, Villeda trazó una frontera clara cuando se trata de quienes ocupan un cargo público pagado con recursos del estado y, sobre todo, de quienes acceden a él a través de una cuota diseñada para resarcir una deuda histórica.
Señaló que no se puede asumir esa representación sin pertenecer genuinamente a la comunidad que se debería representar, una simulación que, dijo, también se ha presentado en las cuotas para personas indígenas.
En ese sentido, la secretaria de Cultura afirmó que quien accede a una diputación, una senaduría o cualquier responsabilidad por la vía de la acción afirmativa adquiere también el deber de ser visible.
Confirmó que la Secretaría de Cultura a través de la oficina de la diversidad sexual, trabajará para integrar una base de datos de funcionarios y ciudadanos que estén "fuera del clóset" y que aspiren a contender en procesos electorales o a integrarse a algún gabinete estatal, pues la iniciativa, dejó claro, tendrá un carácter informativo y sin pretensiones personales, orientada a brindar certeza en el terreno electoral y a fortalecer la representación auténtica de la diversidad sexual en el espacio público.