Designación de Ana Lilia Rivera reacomoda el tablero político en Tlaxcala

Con la designación de la senadora Ana Lilia Rivera como virtual abanderada de Morena a la gubernatura, el escenario político tlaxcalteca entró en una fase de acomodo y reacomodo
En los corrillos del partido, y también en los de la oposición, se observa un cierre de filas en torno a la legisladora. Algunos actores que hasta hace poco guardaban distancia ahora buscan acercamientos, y otros sacan del clóset una cercanía que no habían exhibido.
Se trata de perfiles que se movilizan para asegurar un lugar en el resto de las posiciones que estarán en juego en la próxima elección, entre ellas las presidencias municipales y las diputaciones locales.
Sin embargo, la ausencia del presidente municipal con licencia de Tlaxcala capital, Alfonso Sánchez García, en el acto donde se oficializó la decisión confirma la inminente ruptura en las huestes del partido oficialista.
Con el proceso interno definido en favor de la senadora con licencia, la incógnita es qué ruta tomará Sánchez García para mantenerse en la búsqueda de la gubernatura.
Entre las posibles vías están la inconformidad interna, una eventual salida hacia otra fuerza política o una candidatura por fuera de los cauces del partido y finalmente, asumir la candidatura a la diputación federal por Morena.