En la China profunda –alejada de las hiperpobladas Shanghái, Hong Kong, Chongqing y la capital, Pekín– residen los herederos de las etnias minoritarias

En la China profunda –alejada de las hiperpobladas Shanghái, Hong Kong, Chongqing y la capital, Pekín– residen los herederos de las etnias minoritarias, para quienes la vida transcurre a un ritmo menos acelerado al de las caóticas y futuristas megalópolis de este país.
Asentadas en las entrañas de las cordilleras de esta provincia del suroeste chino, aldeas de las milenarias culturas Miao y Dong –dos de las 55 etnias minoritarias oficialmente reconocidas por la República Popular China– han preservado por generaciones sus tradiciones y cultura, las cuales han sido catalogadas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).