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Jueves 08 de octubre, 2026.

El 2 de octubre persiste en el imaginario social

Columna por J. A. Javier González Corona

J. A. Javier González Corona | agendatlaxcala | 438 lecturas | 0 comentarios

El 2 de octubre persiste en el imaginario social

Durante el año de 1968 en diferentes países de Europa, la juventud estudiantil tomó las calles para manifestar sus diversas demandas y protestar ante hechos que consideraban injustos para ellos y para la sociedad en su conjunto: en Francia, su lucha fue contra del conformismo y apatía de la sociedad; en España, contra el franquismo; en Checoslovaquia, contra el Estalinismo y así sucesivamente, en otros países. Por ende, los enfrentamientos entre estudiantes y seguridad pública se convirtieron en una constante; los primeros por un ideal y causas sociales; los segundos, recibiendo órdenes por parte de quienes condicionaban la democracia, el derecho y la igualdad social.

También en Estados Unidos las protestas de los estudiantes fueron notorias, sus reclamos fueron puntuales: el servicio militar obligatorio; la intervención de su país en Vietnam; el asesinato de Martin Luther King Jr., líder del movimiento pacífico por los derechos civiles; así como el trato inhumano que recibía la comunidad afroamericana.

En México, los estudiantes demandaban seis puntos centrales: 1. Libertad de los presos políticos (estudiantes, maestros y activistas); 2. derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal (se utilizaban para criminalizar la disidencia política y las protestas); 3. Desaparición del cuerpo de granaderos; 4. destitución de los jefes policiales y autoridades responsables de los actos de represión; 5. indemnización a las familias de los estudiantes y civiles fallecidos en la intervención policial de julio y agosto del mismo sesenta y ocho; 6. señalamiento de los funcionarios y mandos militares, culpables de los actos de violencia.

Ante las demandas, en un mitin celebrado el miércoles 2 de octubre de 1968 en la plaza de las Tres Culturas del centro habitacional Tlatelolco; fuerzas militares y servicio de inteligencia al servicio del presidente Gustavo Díaz Ordaz y su secretario de Gobierno, Luis Echeverría Álvarez, asesinaron y desaparecieron a miles de estudiantes.

Para justificarse, el gobierno difundió a través de los medios de comunicación grandes mentiras: no son estudiantes, es un grupo de alborotadores, revoltosos y fósiles, dirigidos por grupos extranjeros con ideales comunistas. A su vez, el presidente nacional Gustavo Díaz Ordaz declaró: “De lo que estoy más orgulloso, de esos 6 años (como presidente), es el año de 1968, porque me permitió servir y salvar al país, les guste o no les guste”. Sin palabras… por respeto a la o el lector.

Los medios de comunicación se dedicaron a dar información deshonesta y arbitraria, señalando a los estudiantes como vándalos, criminales y comunistas (siempre mitificando el término, sin dar una explicación académica, hasta la fecha), entre otros calificativos; destacando el facineroso periodista Jacobo Zabludovski en su noticiero “24 Horas”, quien para ese momento creía tener “la verdad absoluta” y sin derecho de réplica.

En contraparte y tiempo después, Luis González de Alba, Elena Poniatowska, José Revueltas, Pablo Gómez, entre otros escritores, periodista, poetas y activistas narraron la represión que vivieron los estudiantes de una manera clara y objetiva a partir de sus trabajos testimoniales. Es decir, los reclamos y peticiones de los estudiantes, no ameritaban respuestas tan autoritarias y criminales como las recibieron. Simplemente no hubo voluntad, ni capacidad política.

Según información periodística, bibliográfica y actualmente digitales, quienes encabezaban el gobierno federal se vieron precisados a ejecutar las instrucciones del régimen de las barras y estrellas, al estar considerados como trabajadores e “informantes” de la Agencia Central de Inteligencia, CIA (por sus siglas en inglés). Además de tener como prioridad los Juegos Olímpicos a efectuarse del 12 al 27 de octubre de ese mismo año.

Después de 58 años, para algunos políticos, empresarios y ciertos personajes de la farándula, el 2 de octubre debe olvidarse o por lo menos, considerarlo como un hecho intrascendente. Para lograrlo, hacen todo lo posible e imposible a través de discursos y/o declaraciones, donde minimizan el hecho o simplemente con frases incoherentes tratan de restar importancia al hecho: “ya no volteemos al pasado, mejor veamos al futuro”; “lo pasado, pasado está; lo importante es el presente”; “no vivamos del pasado” o “todos tuvieron culpa, mejor dejémoslo en el olvido”; entre otras. Que fácil desvaloran a la Historia.

Asimismo, en varios bachilleratos y universidades han eliminado lecturas de autores que han contribuido en la formación de profesionistas analíticos y críticos del entorno social, económico y político, por ejemplo: Hegel, Carlos Marx, Federico Engels, Antonio Gramsci, Adolfo Sánchez Vázquez, Adolfo Gilly, Angela Davis, Pablo González Casanova, Gerda Lerner, Rosa Luxemburgo, entre otros ¿orientación ideológica?

Al parecer, las normales rurales son quienes mantienen una formación académica e ideológica más abierta, sin embargo, por tal hecho, son severamente criticadas y enjuiciadas por quienes ostentan el poder económico y político a través de medios de comunicación tradicionales. Incluso, algunos gobiernos estatales de izquierda, surgidos de la Cuarta Transformación, con formación política nacional añeja siguen reprimiendo a las y los estudiantes. Como dato histórico, uno de los abuelos de la actual gobernante era secretario particular de quien ordenó la masacre en el 68.

Sin duda, el 2 de octubre de 1968 fue un parteaguas en la vida cotidiana y académica de México. El movimiento estudiantil sigue siendo, para la actual generación de jóvenes estudiantes y de las que vienen (espero), un ejemplo de valor, lucha, dignidad y respeto a los derechos humanos o… ¿Usted qué opina?

PD Preguntémonos ¿para qué sirvió abolir la esclavitud, las luchas ante las intervenciones extranjeras y otros movimientos sociales que ha tenido México? Si unos cuantos políticos, en últimas fechas, están ofreciendo en el extranjero la soberanía nacional como cualquier mercancía. Sin duda, exponen su profundo antinacionalismo, egocentrismo y deseo de poder. Es decir, unos felones consumados.

A la mandataria de Chihuahua y últimamente al de Querétaro, se les olvidó que sus estados son parte de la República mexicana y no naciones independientes; en consecuencia, no pueden ni deben hacer convenios con otro país. El párrafo anterior los describe perfectamente.