Se les cayó el montaje “7 de Mayo” anunció con bombo y platillo una marcha-concentración de 30 mil asistentes, pero solo llegaron poco más de 5 mil

La fotografías no mienten y los exhibió: un estadio con capacidad para 15 mil personas lució semivacío, con gradas rojas que gritan el fracaso.
La asistencia real no rebasa los 5 mil. Las imágenes muestran secciones completas desoladas, huecos y sillas por todos lados y una convocatoria que se desinfló pese al acarreo descarado.
Trabajadores denuncian que ni con listas en mano para cuantificar “de a 9 acarreados” por sindiclizado lograron maquillar el desastre.
Hubo presión laboral y amenazas para obligar a la base a asistir. Aun así, el rechazo fue evidente.
Mientras, en la zona se registró caos vial y cero seguridad pública para la ciudadanía. Eso sí, el helicóptero del Gobierno del Estado sí sobrevoló la zona, cuidando el show del sindicato.
La burla final vino con la comida: denuncian que a los asistentes los alimentaron con barbacoa y agua, en un trato que trabajadores califican como indigno y humillante, ante los descuentos quincena a quincena que se les hacen.
A todas luces, la marcha fue fallida. Ni las amenazas, ni el acarreo, ni las listas, ni la comida alcanzaron para llenar ni un tercio del estadio.
El “7 de Mayo” quedó exhibido: sin músculo, sin convocatoria y con vergüenza.