Vaya arranque de la tan cacareada unidad en Morena Tlaxcala

Resulta que la dirigencia estatal que encabeza Jaina Daniela Flores Meneses, siguiendo la línea nacional, abrió la convocatoria para las asambleas de celebración por los 15 años de Morena. Un acto partidista para salir a territorio, sin embargo, nadie llegó.
Ni la flamante coordinadora de la Defensa de la 4T, Ana Lilia Rivera Rivera, ni los que suspiraron y se quedaron en el camino: Alfonso Sánchez García, Carlos Augusto Pérez y Raymundo Vázquez Conchas. Todos, absolutamente todos, le hicieron el vacío a su propia dirigencia.
De los perdedores se entiende, pero de quién fue nombrada coordinadora y de aquellos que dicen sumarse al proyecto y dar la vida por Morena, no se les vio en el evento oficial convocado por la dirigencia estatal
Lo grave, lo verdaderamente grave, es la ausencia de Ana Lilia Rivera, ella ya no es una aspirante más, es, por designación de la cúpula, la coordinadora. Es decir, la responsable de limar asperezas, de tender puentes, de ir a buscar a todos, de generar diálogo y de sumar.
Esa es su chamba a partir de hoy. ¿Y qué hace? Lo primero que hace es ignorar a la dirigencia formal de su partido en Tlaxcala.
Si la encargada de la unidad empieza desairando, ¿qué pueden esperar los demás?
Y para rematar la postura igual prepotente y de intolerancia de Raymundo Vázquez Conchas en conferencia de prensa de pedir la cabeza de Jaina Flores , porque según él, no han salido públicamente a reconocer a Ana Lilia Rivera como coordinadora.
La dirigencia convoca a un evento partidista, abierto, público, para celebrar a Morena y ellos no van.
Y luego acusan a la dirigencia de no reconocer. ¿Entonces qué querían? ¿Una invitación rotulada, con su nombre en letras de oro, con mariachi y edecán que los llevara de la mano?
Lo que sí dejó claro Jaina Daniela Flores este fin de semana, en las asambleas que hizo como pudo y con los que sí quisieron ir, es que ella reconoce el nombramiento de Ana Lilia Rivera. Que es institucional, que respeta las decisiones del partido.
Y aclaró por qué no estuvo en la Ciudad de México levantándole la mano: porque a ningún dirigente estatal del país donde hubo designación lo invitaron. No fue un desaire de Tlaxcala, fue la regla nacional.
Entonces, si la dirigencia ya reconoció, ¿por qué la coordinadora no reconoce a su dirigencia?
Morena Tlaxcala cumple 15 años, pero parece que su clase política sigue en el kínder. Quieren que les rueguen para hacer lo que es su obligación: estar en el partido.
Si así empieza la unidad, imagínese cómo va a terminar la campaña.