El evento evidenció la falta de operadores y liderazgos locales de la senadora; Alfonso Ramírez, el invitado de mayor peso, se reunió primero con Lorena

En un evento denominado Convención Tlaxcala, que reunió a senadores de poco peso político en Morena y menos aún en Tlaxcala, salvo el senador Alfonso Ramírez Cuéllar, Ana Lilia Rivera, en lugar de salir victoriosa y mostrar fuerza, solo evidenció la falta de operadores políticos.
Y dirán lo que quieran, pero político sin operadores será muy popular, pero carece de fuerza el día de la elección. Quien cándido en política dirá lo contrario.
La senadora quiso dar una muestra de fuerza y solo evidenció la falta de liderazgos locales. Esos que sí votan en Tlaxcala.
Sus liderazgos se limitan a la experredista y expanista Minerva Hernández, y a los expriistas Pedro Pérez Lira, Blanca Águila Lima y Mariano González.
De los senadores que invitó, el de mayor peso fue Alfonso Ramírez Cuéllar, quien no vino expresamente al evento de Ana Lilia: antes de acompañarla se reunió con la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
En su discurso, la aspirante al gobierno del estado evidenció que hay una fractura al interior de Morena de cara a la elección de 2027, pues Ana Lilia Rivera lanzó un llamado que sonó a desesperación: pidió unidad entre todos los grupos que buscan la candidatura a la gubernatura.