El vínculo familiar que se está perdiendo, por eso genera controversia, somos nosotros los gobernantes los más afectados porque siempre nos echan la culpa

El presidente municipal de Nanacamilpa, Aaron Vargas Ángel, aclaró que la solicitud formal al Gobierno del Estado para implementar el mando coordinado en su comunidad responde a una necesidad de cumplimiento institucional y no a un repunte de la delincuencia en la región.
En entrevista, el edil subrayó que el problema de inseguridad es de carácter nacional y no exclusivo de su municipio, y enfatizó que la raíz del fenómeno delictivo se encuentra en la descomposición del núcleo familiar.
“Está en nosotros como padres tener la responsabilidad de educar y darle valores a nuestros hijos, asumo mi responsabilidad, estamos haciendo lo posible porque tengamos una ciudadanía con valores y un gobierno que aplique los recursos al tema de seguridad”, expresó.
Vargas Ángel reconoció que, aunque en las mesas de seguridad los presidentes municipales mantienen coordinación y conocen a los presuntos responsables de ilícitos, es fundamental atender las causas sociales.
“No nada más ver el efecto y ver la causa generada; la causa es la familia, creemos que en la casa tenemos un comportamiento y afuera es otro”, añadió.
En materia de recursos, señaló que su administración destina inversiones para contar con una policía mejor capacitada, aunque admitió que el periodo de tres años es insuficiente para consolidar resultados.
Además, destacó la unidad entre alcaldes de la entidad para apoyarse mutuamente en temas de seguridad pública.
Sobre el robo de combustible y gas, el munícipe indicó que se trata de un asunto de competencia federal, pero reconoció que incide en la percepción ciudadana, pues a pesar de los rondines de seguridad implementados, dijo, la imagen que prevalece entre la población es negativa.
“La percepción de la ciudadanía es que Aarón no está haciendo nada, a veces ya no respetan a nuestras autoridades”, lamentó.
Finalmente, defendió la instalación del mando coordinado como una medida de “cero tolerancia” que permitirá aplicar la ley sin distinciones, y llamó a la ciudadanía a asumir una cultura de responsabilidad compartida.