En lugar de aplausos, una rechifla ensordecedora se extendió por los tendidos, acompañada de silbidos, gritos e insultos a Javier Rivera

La tarde del 3 de mayo, la plaza Monumental Rodolfo Rodríguez "El Pana" de Apizaco fue escenario de una protesta espontánea que rebasó los límites del ruedo y se convirtió en una expresión pública del descontento social acumulado en el municipio.
Todo ocurrió cuando uno de los diestros que participaban en la corrida decidió brindar su toro al presidente municipal Javier Rivera Bonilla, quien se encontraba en el palco.
La reacción de la afición fue inmediata y contundente; en lugar de aplausos, una rechifla ensordecedora se extendió por los tendidos, acompañada de silbidos, gritos e insultos dirigidos al funcionario.
Según testimonios de asistentes, el descontento tiene que ver con los altos índices de inseguridad que azota al municipio de Apizaco, problemática que se ha salido de control consideran los ciudadanos, es un tema al que no se le ha brindado la atención debida por parte del gobierno que encabeza Morena con Javier Rivera. El episodio rompió el protocolo habitual de los eventos taurinos, donde la figura del presidente habría esperado una recepción con aplausos.