
Las urnas duermen, pero las encuestas no pegan ojo, y en esa vigilia eterna del poder, el nombre que más se repite es el de Alfonso Sánchez García, aunque le incomode a varios.
Las mediciones realizadas del 9 al 12 de enero por “Plan e, Estrategia y Comunicación SC” colocan al alcalde capitalino en la cima del termómetro político: 36 % de intención del voto.
Sánchez García supera no solo a los compañeros de su propio movimiento, Morena, sino también a quienes cargan las siglas históricas del PRI y del PAN.
Y como si eso no bastara, presume 62 % de conocimiento ciudadano, un activo que muchos suspirantes quisieron lograr con likes o abrazos.
Algo está provocando esta marea, este eco que parece repetirse en cada rincón del estado, el trabajo municipal está dejando huella, y esa huella se transforma en expectativa.
El arquitecto de profesión parece haber decidido extender planos más allá del concreto, diseñar puentes con la gente, una comunidad a la vez, un barrio tras otro. La política de cercanía le está rindiendo frutos que ya se sienten y que está poniendo a temblar a varios.
Alfonso Sánchez García comienza como puntero este 2026, dejando ver que no importa quién arranque primero, sino quién cruza la meta sin quedarse sin aire, y él continúa avanzando.