Redadas y cierre de negocios, los efectos de la polĂtica antiinmigrante

Migrantes tlaxcaltecas radicados en Estados Unidos han comenzado a sentir el peso de la política migratoria del presidente Donald Trump, con deportaciones de paisanos que por años realizaron actividades laborales en el país vecino.
Connacionales entrevistados vía telefónica en la ciudad de Nueva York, señalaron que la situación se ha tornado extremadamente difícil, pues la policía migratoria realiza revisiones exhaustivas a quienes encuentran en las calles para verificar su estatus migratorio.
"Ya no puedes salir tranquilo ni siquiera a trabajar. Hay mucho miedo", señaló uno de los entrevistados, quien prefirió omitir su identidad.
Este clima de persecución afecta incluso a personas que por años habían logrado estabilidad en Estados Unidos y ahora se ven obligadas a reducir sus actividades laborales, complicando su situación económica y su capacidad para mantener a sus familias.
El temor es generalizado entre quienes no han regularizado su situación migratoria y dependen de sus empleos para el sustento familiar, tanto en Estados Unidos como en Tlaxcala.
Señalan que la crisis también golpea al sector económico, pues diversos negocios han quebrado ante la drástica caída de la actividad comercial, muchas personas prefieren realizar compras en línea antes que arriesgarse a salir y ser detenidas por agentes migratorios.
Comercios, restaurantes y tiendas han cerrado sus puertas, afectando a propietarios, empleados y proveedores.