“Para México, recibir a representantes de 100 países en la Asamblea General de la FIP es un hecho histórico que reafirma nuestro papel como cuna del pádel”

Acapulco, México. En un momento decisivo para la expansión global del pádel, Ignacio Soto Borja, Co-Fundador del Pádel y autor de La Historia Oficial del Pádel, reconoció el liderazgo de Jorge Mañe, presidente de la Federación Mexicana de Pádel (FEMEPA). Soto Borja destacó su impulso y capacidad de gestión, fundamentales para la realización del México Major Acapulco y, especialmente, para lograr un acontecimiento sin precedentes: la primera celebración en México de la Asamblea General de la Federación Internacional de Pádel (FIP.
Este hecho marca un momento histórico para el pádel: durante la 35ª Asamblea General de la FIP, la organización alcanzó las 100 federaciones afiliadas, tras la incorporación de 14 nuevas naciones. La reunión congregó a 100 presidentes de federaciones de todo el mundo, consolidando a Acapulco como un referente internacional del deporte.
Soto Borja subrayó que este logro refleja la madurez institucional que el deporte ha alcanzado en México, un camino que se ha construido durante décadas. Recordó su propio recorrido desde los inicios del pádel: su labor como Co-Fundador del deporte, la constitución de la Federación Mexicana de Pádel (FEMEPA) así como su papel como Vicepresidente de la Federación Internacional de Pádel, etapas que sentaron las bases para la estructura global que hoy permite dar pasos firmes hacia un objetivo histórico: el reconocimiento del pádel como deporte olímpico.
Dentro del marco del México Major Premier Padel, y acompañado de Viviana Corcuera, esposa del creador del Pádel, así como de su esposa Carmen Escobar, Soto Borja reiteró que la expansión del deporte debe ir acompañada de una responsabilidad central: proteger su reglamento original, documento que en 1992 consolidó y registró ante Derechos de Autor para preservar la esencia del deporte creado por Enrique Corcuera. “Cuando un deporte crece al ritmo del pádel, es esencial mantener vivas sus raíces. Respetar las medidas oficiales, las características de la pala y los lineamientos técnicos es lo que garantiza que el juego siga siendo verdaderamente pádel”, afirmó.
Señaló que las especificaciones técnicas, incluida la dimensión reglamentaria de la cancha de 20 x 10 metros, la estructura patentada de vidrio templado diseñada para soportar cargas de impacto, esfuerzos laterales y exigencias de flexión, así como la red, las alturas oficiales y las líneas definidas por la FIP, garantizan condiciones estandarizadas de competencia y niveles avanzados de seguridad para los jugadores. Añadió que estos parámetros aseguran la homologación internacional, requisito indispensable para la consolidación profesional del deporte.
El México Major Premier Padel ha demostrado ser un evento clave para consolidar al pádel en el plano internacional. Además de reunir a las mejores parejas del mundo, el torneo impulsa la estandarización técnica de las canchas, fomenta la inversión en infraestructura deportiva y fortalece la preparación de jugadores y entrenadores. Todo ello ocurre en un contexto crucial: las vísperas de la posible inclusión del pádel como deporte olímpico, lo que eleva las exigencias competitivas y los estándares necesarios para organizar eventos de talla global.
Soto Borja subrayó que estos avances han sido posibles gracias a la suma de esfuerzos entre la Federación Internacional de Pádel (FIP), FEMEPA, Mundo Imperial, la Arena GNP y el Gobierno de Acapulco, instituciones que están consolidando una etapa decisiva de posicionamiento para México, el país donde nació el pádel.