Traición, es la palabra ha estado presente en el poder Judicial en los últimos años y todos deberían tener cuidado, ya que puede seguir a la orden del día.
Dicen los que ahí laboran que la inestabilidad que se generará nuevamente al interior de este poder, tiene nombres y apellidos: Mary Cruz Cortés y Felipe Nava, quienes serían los encargados de orquestar el escenario para que se repitiera la historia, que llevó al poder Judicial a estar en el ojo del huracán, otra vez.
Y es que el magistrado Fernando Bernal, quien fungía como presidente, fue removido del cargo y en su lugar quedó Héctor Maldonado Bonilla, a quien anteriormente le aplicaron la misma fórmula en junio de 2019 y ahora regresa a la presidencia de este poder.
Se dice que el peor error del depuesto presidente es haber jugado mal en las elecciones pasadas.
Así es, los morenos al interior del organismo buscan acomodar las piezas antes de que asuma la gobernadora electa.
El escenario que se vivió una vez, de voltear bandera para cambiar a un presidente se volvió a repetir y en este caso impulsada por los magistrados Mary Cruz Cortés y Felipe Nava Lemus.
Estos reacomodos tienen que ver con los cambios que habrá en los próximos días en los poderes Ejecutivo y Legislativo y el judicial no podía quedar fuera de la restructuración, pues todo tiene que cuadrar y girar en torno a los nuevos tiempos en Tlaxcala.
¡Al tiempo!
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