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Historia, filosofía y...¿Ciencia?

Columna Desde la Sociología por Biól. Ruth Marcela Valencia Barrientos
Dom. 15 de feb., 2026. 03:40 PM
Biól. Ruth Marcela Valencia Barrientos
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Historia, filosofía y...¿Ciencia?

A continuación, presentamos las limitaciones de la ciencia cuando quiere ver el mundo a escala atómica, matematizar la vida y mecanizar el organismo.

Historia, filosofía y… ¿ciencia?

Biól. Ruth Marcela Valencia Barrientos

 

“Nuestro espíritu está hecho de un desorden, 

más la necesidad de poner orden”.

Paul Valery

Varias preguntas han sido planteadas desde el momento en que los seres humanos tomaron conciencia del mundo que los rodeaba sin embargo la mayoría continúan aun sin ser respondidas como es el caso del concepto del mundo, en específico la vida.

El problema del conocimiento de la vida, es algo que desde los inicios de la misma ha atraído la atención del humano.

Al principio de los tiempos este y otros problemas que atañen al hombre fueron un objeto natural, volviéndose objeto de la ciencia cuando el hombre ya tenía todo un lenguaje y un discurso forjados para entender y explicar este. El objeto de la historia de las ciencias que es el que procuraremos en este articulo es ver como ha cambiado el objeto con el tiempo, logrando tener su historicidad que estará llena de accidentes, retrasos, desvíos por obstáculos e interrumpido por crisis que conlleva el surgimiento de una nueva interpretación del mundo y otra por su aceptación, analizando política, sociedad, ideas religiosas y filosóficas llegando al punto exacto, donde el mundo, la vida, la naturaleza y el hombre se intentan representar a escala atómica, dándole a la historia de las ciencias el sentido del modelo del tribunal donde se llevan a cabo juicios acerca del pasado del saber bajo la lupa de la epistemología, funcionando como juez de este juicio,  logrando con esto, no solo ver las limitaciones de una persona, ni de un país, si no marcar las limitaciones propias de la ciencia para explicar el mundo de manera reduccionista mecanisista. 

En torno a la historia de las ciencias también hay muchas preguntas que aun no son resueltas, o se obvia su respuesta, estas son ¿Quién?, de ¿Por qué?, de ¿Cómo? y una muy importante ¿de que? ¿De que es historia la historia de las ciencias? La pregunta ¿Quién? entraña la pregunta, ¿Dónde? esta tiene dos caminos: su destino deberá localizar la historia de las ciencias en la facultad de ciencias, su método en la facultad de filosofía, y si se le entiende por una especie en un género, deberá tener su lugar en un Instituto central de las disciplinas históricas. Al científico poco o nada le importa la filosofía de la ciencia, el historiador solo se conduce a la historia de las ciencias por la vía lateral, mientras que el filósofo le sirven las teorías vulgarizadas, es decir que han sido debilitadas en ideologías, este llega a la historia de las ciencias, indirectamente por la historia de la filosofía, la respuesta del ¿Por qué? Hay tres razones para hacer historia de las ciencias: histórica, filosófica y científica. 

¿De qué es historia la historia de las ciencias? De discursos científicos que se vuelven discursos culturales. 

La ciencia y la misma historia bajo un lenguaje positivista, se ha logrado hacer “continua”, “lineal” y “objetiva” valiéndose de todo subjetividad, olvidando o resanando aquellas que fueron importantes rupturas epistemológicas y hechos que cambiaron el rumbo del conocimiento, pues al científico le importa poco sobre la historia de las ciencia, porque al profundizar en estos temas, el científico corre el riesgo de confundir su objetivo a tal grado de perder toda objetividad o conexión con su investigación. En la ciencia, la historia es utilizada solo para que el investigador valide y acredite su invento en el pasado y creer en la objetividad del mismo, para verificar que lo que piensa ya ha sido pensado y este caiga en la linealidad y cierto “progreso” en las ciencias, es cuando un inventor inventa sus predecesores, para cumplir con el doblete perfectamente superfluo de la ciencia; es decir; hacer ciencia de la 

misma ciencia, lo que bien es conocido como el “virus del precursor”, si se toma de manera anacrónica esta palabra estaríamos pensando que entonces existen pensadores de todos los tiempos, es extraer pensamientos de un marco cultural a otro.

Por lo que no hay que olvidar que hay conocimientos perimidos (pasados e inactivos) y sancionados (actuales y aun activos) por lo que es posible hablar de precursores y antecesores en un momento estático, compartiendo mismo tiempo situándolos así como pensamientos contemporáneos. Un gran representante siglo XVII funciono como sancionado por casi doscientos años: el reduccionismo mecanicista newtoniano, que ya para nuestros días y viéndolo de manera retrospectiva es un conocimiento ya pasado e inactivo pues tratar de matématizar los organismos no resulto exitoso para la  comprensión de los mismos.

Bajo la luz de las palabras de Kedrov.- hay que analizar profundamente aspectos fundamentales para juzgar una revolución científica y en general todo surgimiento de conceptos, conocimientos, principios y teorías que cambia los conceptos y la interpretación de un mundo viejo a uno bajo cosmologías nuevas.

En palabras muy sencillas mencionare lo que la ciencia, la historia y la filosofía buscan por objetivo.- la ciencia explica, la historia comprende, y la filosofía conoce; para lo que me valdré de la historia y la filosofía para comprender, conocer, y con ello juzgar si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las entidades ocultas y los procesos de la naturaleza. 

Por lo que alejare este análisis del “Modelo de la ley encubierta”, pues la historia va mas allá de fechas, nombres, relatos fantásticos, recoger y verificar datos acerca del pasado y ordenarlos cronológicamente, por que la historia nunca podrá ser una ciencia pues no hay teorías elaboradas a partir de variables pertinentes que permita correlacionar los eventos de distintas épocas, y mucho menos se pueden extrapolar a épocas no conocidas, pasadas o futuras.

 

Entendiendo con esto que la vida, la ciencia y el conocimiento, no son lineales ni progresivos, la historia no es predicativa, la ciencia no esta llena de verdades absolutas, el historiador no predice el futuro, no es científico social, ni mucho menos profeta y el científico no esta alejado de la filosofía, más bien son base fundamental para su percepción de todo objeto. 

La ciencia ha logrado “avances” y generación de conocimientos gracias a motores que permanece bajo una linda y colorida carroza… Tal es el caso de Dios que “para su encuentro o verificación es objetivizado por el ser humano”, bajo la “creación” de  los conocimientos de la ciencia figuran motores tan fuera de lo racional, como es el caso de la intuición y una originalidad para crear, como es el caso de Claude Bernard para llegar a su teoría de Homeostasis, o Descartes que mediante tres sueños consecutivos fue convencido de que su misión consistía en la búsqueda de la verdad mediante el empleo de la razón, el mismo Harvey quien llega a la idea de la circulación de la sangre gracias a su sentido común, y su capacidad de utilizar un razonamiento matemático. Los Principia de Newton, que para el mismo sus axiomas no debían ser sometidos a verificaciones experimentales, y a pesar de que autores las utilizaban para experimentación ninguno contradecía estas definiciones; sin embargo, estas no tuvieron éxito en cuestiones naturales y del hombre, claro es el caso de Newton y su física de partículas, que aunque los átomos son racionales no dejan de ser metafísicos. 

La ciencia tiene aspectos irracionales para llegar a un nuevo conocimiento, el científico tiene varias maneras de formar nuevas ideas, en las que hace influencia directa el pluralismo y el marco cultural, tal es el gran problema de los biólogos los cuales se encuentran bajo la influencia de la mitificación de la naturaleza y algunos eventos que ocurren en ella. Pero como no ver a la naturaleza como una verdadera madre, creadora y artesana de hermosos escenarios donde la mano humana aun no ha llegado y como explicar esa parte vitalista y metafísica que ni aun la ciencia puede negar. 

Kant propone la tesis de númenes y fenómenos. Los númenes son las sustancias esenciales o absolutas que determina la naturaleza intrínseca de las cosas, los fenómenos son accidentes relativos y contingentes es decir, los caracteres no esenciales asociados a los númenes, estos últimos principales sujetos de la ciencia, por lo que nunca tendremos acceso a la verdadera esencia de las cosas por lo tanto de la verdad. Muchos de los conocimientos son construcciones mentales producto de la imaginación e ideologías del científico y sus contemporáneos. En palabras de Martín Heidegger “solo lo que se idea, es lo que se ve, pero lo que se idea es lo que se inventa”. 

Los conocimientos científicos muchas veces están alejados de un interior tapizado en su base con método científico e inducciones y mucho menos en su construcción, el acto de la imaginación, la autentica creatividad, una ilimitada visión, la intuición, el sentido común y la percepción como ya lo había mencionado anteriormente son parte fundamental de toda interpretación. 

El científico siempre se ha encontrado muy limitado, para hacer ciencia necesita alejarse de todo sentimiento humanista y de todo arte, la ciencia debe de encontrar su objetivismo al ser común e igual a todos y lograr transmitirse de uno a otro, utilizando todo lógica y razonamiento para que sean aplicables a nuestras sensaciones y obtengamos caricaturas matematizadas de la naturaleza y los organismos vivos. Donde las interpretaciones se vean limitadas y cada día más empobrecidas, donde se olvide que el amor y las conductas sociales están influenciadas de manera enorme por cuestiones históricas y sociales únicas e irrepetibles y no solo por interacciones entre moléculas. Contrario al arte, la ética y la estética que también son campo de estudio filosófico; son sentimientos profundos que se vuelven intransmisibles, el arte es para pocos y la ciencia es para todos, en palabras de Bernard creador de la teoría Homeostasis “El arte es “YO”, la ciencia es “NOSOTROS” sin embargo no hay que olvidar que aunque solo el filosofo pueda ser un esteticista, la experiencia estética es de toda la humanidad.

En el caso de la probabilidad y estadística para tratar de explicar procesos y fenómenos biológicos, se ve muy presionado para que los hechos se ajusten al marco conceptual preexistente, lo que desencadena que cada vez menos se entienda el objeto por su naturaleza, arrojando datos engañosos que eluden la fuerza de la verdad. La naturaleza es incontrolable e inmensamente rica, tanto que rebasa nuestra capacidad de cuantificar y registrar variables, la naturaleza se parece al arte. La medición, reduce la realidad. 

Con esto concluyo que la ciencia necesita de filosofía tanto como un artista del color y que en la ciencia, contrario en un mito, la única verdad absoluta, es que, todo es relativo. 

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