Estamos a unos días de la toma de protesta del nuevo gobierno en Tlaxcala, encabezado por Lorena Cuellar Cisneros y como es costumbre en cada nuevo gobierno, no podían faltar las especulaciones sobre quiénes conformarían su gabinete. Incluso afirmar (por cercanía con la gobernadora electa; amistad con la misma; rumores escuchados y lo peor, jactarse de ser excelente investigador de noticias) saber perfectamente quienes serían. Ante ello, el viernes 27 de agosto terminaron las especulaciones con la presentación de una parte del gabinete central.
Saber quiénes lo conformarían supera el morbo; representa: facilidad de ingreso a programas de asistencia social federales o estatales; mantenerse en un empleo burocrático o en otros casos, lograr uno; obtener canonjías educativas, laborales, agrícolas, comerciales, etc., a través de quien haya sido considerado dentro de la estructura gubernamental. Es decir, no es tanto la persona como tal sino ser el medio para lograr ciertas canonjías.
Desgraciadamente en el estado tlaxcalteca, la mayor parte de las empresas ofrecen salario mínimo, algunas prestaciones, escasa seguridad social. Es decir, no hay grandes perspectivas laborares que motiven a quienes están en edad laboral. Válgase el ejemplo: “trabajé cinco años con un familiar en un taller eléctrico, ahí prácticamente aprendí, me pagaba quinientos pesos a la semana como chalán… después me metí a la empresa “Providencia”, ahí me pagaban 1200 a la semana, pero no me alcanzaba… preferí regresar como eléctrico y le pedí chamba al Mai. Con él gano 1400, hasta 1600 y la chinga es menos”. De ahí la aspiración de un gran número de personas por integrarse laboralmente a la estructura gubernamental.
Por otro lado, todos los tlaxcaltecas esperamos que la gobernadora electa se acompañe en su ejercicio administrativo de personas con experiencia profesional en la administración; que tengan proyectos colectivos y no personales; probada honradez y principalmente, la firme intención de trabajar a favor de la sociedad tlaxcalteca.
Sin embargo, se pueden presentar algunos factores negativos para la conformación del gabinete gubernamental; uno de ellos, son los compromisos políticos y económicos que haya realizado la excandidata y su grupo político durante el proceso de campaña. Al responder a ellos, vamos encontrar funcionarios que estén únicamente para satisfacer su ego y otros, recuperando su “inversión”. Así mismo, quienes conforman las estructuras del partido Movimiento de Regeneración Nacional seguramente van a estar representadas dentro del gabinete y con justa razón por el trabajo político realizado; ojalá los elegidos respondan a las perspectivas del proyecto que su partido a nivel nacional y estatal tiene a favor de las mayorías.
Espero equivocarme, pero es posible que en el transcurso del sexenio nos topemos con funcionarios(as) subidos en el famoso “ladrillito”, olvidándose totalmente de los principios que enmarca la denominada “cuarta transformación” y querrán actuar bajo las mismas formas de sexenios pasados, en donde se vieron actitudes despóticas y de nula empatía a los problemas sociales. Ojalá se logren bajar a tiempo de ese “ladrillo” y entiendan que ese nombramiento los compromete a servir a la ciudadanía. Quienes votaron el pasado 6 de junio fue por el partido (MORENA) o por la candidata Cuellar Cisneros. Nunca votaron por ellas o ellos.
Quienes integran el gabinete, aunque faltan por nombrar, seguramente tienen plena conciencia que representan un proyecto nacional de transformación, opuestos a los realizados por gobiernos pasados. En consecuencia, esperamos que quienes ya han estado en administraciones pasadas o quienes lo harán por primera vez, reflexionen sobre lo trascendente que están por iniciar y no se conviertan en un gobierno más. Es su momento histórico.
La vida cotidiana es de gran respeto, ya que representa la cultura propia de la gente. Históricamente los tlaxcaltecas se han destacado por tener valores humanos, culturales, académicos que nos han permitido sobreponernos a críticas; malas interpretaciones de la historia, como el ser traidores; minimizaciones por ser el estado más pequeño de la República, tanto que muchos expresan dentro de su ignorancia, la inexistencia del mismo; entre otras cosas. Simplemente rompamos prejuicios y para ello, gobierno y sociedad son determinantes.
Quienes integran el gabinete gubernamental tienen varios paradigmas por atender y resolver: la ecología, turismo, agricultura, ganadería, educación, artes, ciencia, etcétera. En gobiernos anteriores los interese de unos cuantos han limitado acciones a favor de la sociedad mayoritaria. Por ejemplo: la descontaminación del río Zahuapan no se lo ha solucionado simplemente por no tomar acciones radicales en contra de quienes lo contaminan excesivamente (empresarios de la macro, media y microempresa), así como presidentes municipales que son del mismo partido político o simplemente sus amigos. Sin duda, no corresponden acciones de solución cerrar empresas ni imponer multas a los municipios, sino convenir, acordar y exigir la instalación de plantas de tratamiento que permitan la reutilización del agua para así poderla integrar al río. Por ello se requiere un gobierno que esté a favor del pueblo y no de la élite social.
En cualquier gobierno una persona por más poder que tenga, difícilmente podrá resolver todo. Un gabinete tiene la gran responsabilidad de contribuir desde su trinchera en los proyectos gubernamentales. Siempre escuchando las opiniones de la ciudadanía. ellos son los que a diario viven la problemática económica, social, ecológica, educativa y demás. Las propuestas e inconformidades de los ciudadanos no son cosas irreales, son parte de su vida cotidiana. Por tal motivo, quienes integran un gabinete deben tener la sensibilidad de no olvidares de la población que requiere atención y respeto; a fin de cuentas, cualquier funcionario no debe olvidar que un cargo administrativo no representa enriquecimiento. Y mucho menos olvidar su realidad social. Simplemente, servir al pueblo. ¿Usted qué opina?
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