
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo integró un grupo interdisciplinario con la UNAM, IPN, UAM, Universidad Autónoma de Nuevo León y 17 académicos e investigadores de excelencia para analizar la factibilidad de explotar fuentes “no convencionales” de gas en México con el fracking de nuevas tecnologías, con bajo impacto ambiental y uso de componentes biodegradables, para fortalecer la soberanía energética y dejar de depender de la compra del combustible a Estados Unidos (75 por ciento de lo que se consume).
No hay una decisión tomada, “la vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta, sino incorporando a científicos de tratamiento de agua, geólogos, ingenieros, ingenieras petroleras, especialistas en tratamiento de agua y también hay otro grupo de impactos ambientales relacionados con el cambio climático, con las emisiones de metal”, señaló al dar la bienvenida, entre otros, a los rectores de la UNAM, Leonardo Lomelí; Gustavo Pacheco López, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y Arturo Reyes Sandoval, director general del Instituto Politécnico Nacional.
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