
En Michoacán, una clara disputa interna marca desde ahora la selección del candidato de Morena a la gubernatura, que se resolverá entre dos estructuras: la oficial, que se maneja desde la Casa de Gobierno, y otra creada por el senador Raúl Morón Orozco, quien reconoce que con el mandatario Alfredo Ramírez Bedolla “la relación es distante. No quiere que sea yo”.
En junio próximo, la dirigencia nacional de Morena emitirá la convocatoria de registro de aspirantes a “coordinador de defensa de la transformación”, es decir, a quien será el candidato a la gubernatura que se disputará en 2027. La del próximo año será “una elección agitada”, según prevé el propio mandatario estatal.
En entrevista con La Jornada, Ramírez Bedolla afirma que la decisión de quién será el candidato “no pasa por el escritorio del gobernador”, pero –como lo hace sin disimulo en reuniones públicas– tira “línea”. Y aunque las reglas del Consejo Nacional de marzo prohíben la intervención de funcionarios, dice en la conversación: “los tiempos están propicios para que pudiera darse una candidatura de una mujer”.
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